Paro armado en Santa Marta: nuevo golpe al turismo tras su finalización
El paro armado en Santa Marta terminó el 25 de septiembre, pero sus consecuencias siguen afectando a la ciudad. El crucero Freewinds, que tenía previsto llegar el lunes 28 para inaugurar la temporada 2026-2027, no atracó por razones de seguridad.
La decisión añade una preocupación económica a los días de amenazas, cierres comerciales y dificultades de movilidad. Aunque las actividades comenzaron a recuperarse, el sector turístico enfrenta el desafío de restablecer la confianza de viajeros y operadores.
La novedad de este 29 de septiembre está en los efectos que persisten después del levantamiento de la restricción impuesta por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, conocidas como Los Pachenca.
Un crucero cambió su ruta tras el paro armado en Santa Marta
Según Caracol Radio, Jacqueline Vives, vicepresidenta de Anato Caribe, explicó que la decisión sobre el Freewinds se había tomado durante la semana anterior, cuando ocurrieron los hechos de violencia.
La dirigente gremial aseguró que la actividad había retomado su funcionamiento y que la ciudad estaba disponible para recibir visitantes.
La FM informó que la embarcación procedía de Cartagena y modificó su itinerario después de las alertas de seguridad. Su ausencia afecta las expectativas de una temporada que moviliza agencias, transportadores, guías, restaurantes y comerciantes.
La cancelación de esta llegada no significa que todos los cruceros hayan suspendido sus escalas. Los reportes consultados identifican este caso concreto y la preocupación que genera para el destino.
Cuándo terminó el paro armado en Santa Marta
La gobernadora del Magdalena, María Margarita Guerra, confirmó el viernes 25 de septiembre que el paro había finalizado. En declaraciones recogidas por El Espectador, manifestó que la ciudad recuperaba su funcionamiento.
El anuncio llegó después de varios días de alteraciones que afectaron el transporte, las clases y la apertura de negocios. La mandataria también señaló que permanecía un amplio dispositivo de seguridad.
Por ello, hablar del paro armado en Santa Marta como una restricción todavía vigente sería impreciso. La actualización corresponde a la recuperación de las actividades y a las consecuencias de la intimidación sobre la población.
La crisis se desencadenó tras la muerte de José Luis Pérez Villanueva, alias Cholo, señalado como segundo cabecilla de las ACSN, durante un operativo de la Fuerza Pública el 21 de septiembre.

La respuesta de seguridad que dejó la emergencia
El 22 de septiembre, la Presidencia informó que Abelardo de la Espriella ordenó reforzar la presencia militar y policial ante las amenazas contra comerciantes, transportadores y ciudadanos.
La instrucción oficial fue recuperar el control territorial y proteger a la población. Ese despliegue formó parte de la respuesta estatal al paro armado en Santa Marta.
En un balance del 23 de septiembre, el Ejército reportó controles conjuntos con la Policía y una captura en Buritaca. Según la institución, el detenido sería integrante de las ACSN y llevaba dos dispositivos explosivos improvisados y munición.
El reporte militar señaló que los explosivos estaban acondicionados para su utilización mediante drones. Estos datos corresponden a un operativo de la semana pasada, no a una nueva captura anunciada este martes.
Antecedente: Militarización de Santa Marta: la respuesta del Gobierno ante las amenazas de las ACSN.
El turismo intenta recuperar la confianza
Las consecuencias del paro armado en Santa Marta también alcanzaron a los alojamientos. De acuerdo con La FM, Cotelco Magdalena reportó cancelaciones y aplazamientos de estadías durante la crisis.
En algunos establecimientos del corredor entre Neguanje y Palomino se registraron ocupaciones de apenas el 15 %. Esa cifra corresponde a alojamientos específicos mencionados en el reporte y no al promedio de toda Santa Marta.
La preocupación se extiende a la próxima semana de receso escolar, una temporada relevante para quienes dependen de los visitantes.
Un reportaje de El País publicado este 29 de septiembre describe una recuperación marcada por el temor de habitantes a nuevas acciones del grupo armado, pese al fin de las restricciones.
Qué sigue después del paro armado en Santa Marta
La ciudad enfrenta ahora dos tareas relacionadas: sostener la seguridad y recuperar la actividad económica afectada por las amenazas.
El levantamiento del paro permite retomar desplazamientos y negocios, pero la cancelación del Freewinds muestra que las decisiones de operadores turísticos pueden seguir reflejando lo ocurrido días atrás.
Tras el paro armado en Santa Marta, el seguimiento estará en la continuidad del servicio de transporte, la llegada de visitantes y las garantías para comerciantes y residentes.