Crisis de Afinia: 5 claves de la urgente búsqueda de $1,2 billones
La crisis de Afinia llevó a EPM y al Gobierno nacional a buscar una salida financiera para sostener el servicio de energía en el Caribe. Según el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, la compañía necesita cerca de $1,2 billones para terminar 2026.
El panorama preocupa por sus efectos sobre los usuarios y sobre la empresa pública antioqueña. Sin embargo, el mandatario aseguró el 28 de septiembre que las dificultades económicas no desembocarán en un apagón.
La discusión combina necesidades inmediatas de dinero con problemas que requieren soluciones de largo plazo. Estas son cinco claves para entender qué está pasando, qué alternativas se evalúan y por qué el asunto también importa en Medellín.
1. ¿Por qué la crisis de Afinia exige recursos urgentes?
La Alcaldía de Medellín informó que Gutiérrez se reunió el sábado 26 de septiembre, en Barranquilla, con el presidente Abelardo de la Espriella. También participaron los responsables de Hacienda y Minas y Energía.
De acuerdo con el reporte institucional, la filial de EPM llegó a su máxima capacidad financiera. Durante el encuentro se examinaron opciones para atender sus obligaciones y mantener la operación.
Los $1,2 billones corresponden a la necesidad de recursos planteada para finalizar el año. El anuncio de esa cifra no significa que el dinero ya haya sido aprobado o desembolsado.
La diferencia es clave: una reunión para evaluar soluciones todavía debe traducirse en decisiones concretas sobre financiación, responsables y plazos.
2. El recaudo, uno de los puntos críticos
Otro elemento de la crisis de Afinia es la distancia entre lo que factura y lo que consigue cobrar. Según las declaraciones de Gutiérrez recogidas por Infobae, por cada $100 facturados ingresan $57.
El alcalde atribuyó esa situación al impago y al hurto de energía. También afirmó que la operación representa pérdidas cercanas a $1,5 billones anuales para EPM.
Son cifras distintas: las pérdidas anuales describen el deterioro económico señalado por el mandatario; los recursos solicitados buscan cubrir necesidades hasta diciembre. Sumarlas como si fueran una sola deuda daría una imagen equivocada del problema.
3. El 8 de octubre, una fecha clave para la crisis de Afinia
En entrevista con Blu Radio, Gutiérrez señaló el 8 de octubre como una fecha relevante por la liquidez y los límites de endeudamiento bancario.
Entre las alternativas mencionó la titularización de deudas del sector público, buscando convertir esas obligaciones pendientes en una fuente de financiación para la empresa.
El mandatario habló de cuentas sin pagar por más de $400.000 millones y de combinar mecanismos financieros con créditos.
La propuesta sigue siendo parte de la discusión. Los reportes consultados no presentan un acuerdo definitivo que permita afirmar que toda la financiación necesaria está asegurada.

Imagen: Alcaldía de Medellín.
4. ¿La crisis de Afinia implica un apagón?
Gutiérrez descartó ese escenario en su entrevista del 28 de septiembre y manifestó que el compromiso institucional es mantener el suministro.
Además, según informó Infobae, el gerente Ricardo Arango explicó que la compañía pagó la deuda que había provocado una alerta por obligaciones con el mercado eléctrico. Aun así, advirtió que la dificultad de liquidez persistía.
Resolver un vencimiento no elimina automáticamente los siguientes compromisos. Por eso, el seguimiento debe centrarse en los pagos y las medidas adoptadas, sin presentar una suspensión del servicio como un hecho anunciado.
5. ¿Por qué la crisis de Afinia también importa en Antioquia?
Afinia pertenece al Grupo EPM, de manera que su situación compromete recursos de la organización antioqueña. La relación financiera viene de años atrás y ayuda a dimensionar el desafío.
En un balance publicado el 2 de mayo de 2025, EPM informó que había girado $2,88 billones a su filial entre octubre de 2020 y abril de 2025.
Según ese reporte, el respaldo permitió financiar infraestructura y atender obligaciones operativas. Esa cifra es un antecedente histórico y no representa un nuevo desembolso de septiembre de 2026.
La crisis de Afinia deja una tarea pendiente: concretar una solución que sostenga el servicio en el Caribe y proteja el patrimonio público. La atención está puesta en las decisiones financieras que sigan a las reuniones.
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